Es increíble que haya pasado un mes desde la última vez que escribí, y es que estas semanas han sido un no parar con el viaje por el Bajío Mexicano (San Juan del Río, Tequisquiapan, Querétaro, Guanajuato..) , que duró dos semanas y la vuelta a Oaxaca, que no ha sido precisamente volver a la rutina...bueno, poco a poco se estabilizan los horarios y las comunicaciones, y eso que en San Agustín no hay casi cobertura e internet va y viene según las lluvias.
En poco más de un mes realizaremos las piezas para la expo, no es mucho tiempo pero bueno, habrá que hacer un intensivo, la semana pasada me la pasé localizando materiales y entendiendo cómo voy a resolver la instalación, fue muy emocionante conseguir la colaboración con la gente de Oaxaca, en esta ocasión con los alfareros, ya explicaré un poco más...
La semana próxima empezaré con el tema de la escultura, por lo que dividiré los días entre el trabajo con la cerámica y el dibujo, ambos espacios donde estoy son increíbles, abiertos y con vistas a la montaña, perfectos para la inspiración!
De momento cuelgo algunas fotos del taller del Centro, donde tengo todo el despliegue de gráfica, lo comparto con Viviana (en la foto) de Argentina y Eloísa de Uruguay y de las vistas que hay desde el Centro.
El cambio temporal de domicilio no ha sido cómo yo esperaba, pensé en que echaría de menos mi casita en la ciudad pero lo cierto es que casi no he salido de aquí, me concentro y disfruto mucho del paisaje -una maravilla- de la neblina jugando con las cimas de las montañas por la mañana y de los espectáculos que organizan las nubes por la tarde antes de llover o diluviar, depende del día.